| Tabla sin asidero d o l o r e s - d o r a n t e s Yo que amé tus maremotos en un vaso,/ que guardé como un tesoro el llanto falso,/ ahora mismo pongo fuego a lo que escondo/ y me marcho mientras arde tu retrato."/ R.B. |
|
No son sólo los años. Por alguna razón nunca me he sentido verdaeramente eficiente con zapatos de tacón. Los he utilizado, sí (recuerden ustedes que soy fetichista por alguna razón que desconozco -eso me lo podría explicar mi analista-). Entre más mujeres veo vistiendo zapatos de tacón, me parece mayor el insulto que representan. ¿En qué momento y quién tuvo la brillante idea de inculcarnos esa tortura estética como nuestra plataforma de exhibición? No comparto. El insulto no es sólo la tortura, sino ver cómo semejante imposición transforma a quien la calza en una persona segura de sí misma, sexy y arrebatadora. Por qué si hay tantas formas de convencernos de que somos maravillosos e ideales decidimos representar la imagen que los otros esperan para creer que somos hermosos. Discrepo (como diría un amigo). No comparto. ¿Acaso los tacones no nos reducen al grado de mascota al lado de quien camina con todo el pie? Digo, jugar a ser mascota no representa ningún inconveniente para mí pero, andar por el mundo subida en un par de tacones, caminando como animal doméstico cuya exclusiva utilidad es disparar frases indirectas relacionadas al buen comportamiento, no se lo permito ni a mis mascotas. Ja 9:57 AM |
|
||||
|
|
|||||