Tabla sin asidero
d o l o r e s - d o r a n t e s


Yo que amé tus maremotos en un vaso,/ que guardé como un tesoro el llanto falso,/
ahora mismo pongo fuego a lo que escondo/ y me marcho mientras arde tu retrato."/ R.B.
 

En transparente división, abierta, la palma de la mano: todas sus líneas. Por su memoria, segundos antes, había pasado un pájaro de fuego. El agua topaba desesperada en el cristal.
Su mano se posaba ahí a raíz del anuncio. Ella comenzaba a mirar nuevamente. Era de limones el color descansando bajo la neblina. El color sobre el rocío. La piedra de la fuente cargaba el agua. Un hombre ahí, en el jardín. Como si amaneciera.

7:56 PM
 

Uno da la amistad, natural. Afortunadamente sin saber. El tiempo es el único que sabe (pobre). Con el tiempo se van los amigos. Afortunadamente los amigos vienen y se van. Hago una lista mental de amigos y doy con que más de la mitad han desaparecido. No de la faz de la tierra, sino de mi camino. Hago una lista mental de mis amigos y me doy cuenta de que tengo más de los que necesito, es de alegrarse, aquí conmigo: todos los días. Los amigos, con o sin nombre, con o sin carro, con o sin zapatos; ninguno falto de inteligencia, por supuesto, dan todo lo que tienen y se quedan con todo lo que tienen, dicen No con facilidad y sí con profunda nostalgia de encontrar algo al final de esa palabra (siempre falta ese "algo" pero seguimos intentando, por eso somos amigos). Mis amigos, creo que todos, son mayores de cuarenta (aunque aldo cumplió 11 años apenas, cierto) y están solteros, eso sí: solteros y felices. Los que han desaparecido de mi camino no lo sé, tal vez estén casdos y felices también. La mayoría de mis amigos son artistas de la vida, no artistas del arte. Y mis amigos funcionan bien. Rezan conmigo y esas cosas que hacen los amigos. Hace tiempo uno de ellos vino a visitarme y, claro que no se negó, pero actuó como si yo dijera nada en el momento en que sugerí ir a visitar a San Lorencito. Mi santo (gracias a él muchos de mis amigos de la secundaria se llamaban "Lorenzo"). Descubrí que era mi amigo porque no dijo Nooooo!!! sorprendido, sencillamente habló de otra cosa. Supuse que tal vez los ambientes con veladoras no le laten (seguramente de niño lo llevaban a fuerza al catecismo y yo, como crecí como la yerba, pue...). No sé si los amigos que han desaparecido de mi camino sigan siendo mis amigos, pero yo los recuerdo.

10:26 AM
que conste
vuelen