Hace tanto calor que salí de mi recámara. Literalmente. Bajé el colchón de la cama y lo fui a poner en el ventanal del estudio. No sé que trae el viento. Parece que te trae. No entiendo por qué no te has sido, si ya sería tu hora. Generalmente no vienes tanto tiempo. Siempre eres como una voz de arriba que me besa y se va. Ahora ya son tres días y no consigo dejar de recordarte. Te recuerdo porque tu voz insiste. Eso me basta. No quiero nada más, aunque quisiera, como nunca antes lo he querido, irme de aquí. Encontrar otra casa. Encontrarte.
6:09 PM
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