Tabla sin asidero
d o l o r e s - d o r a n t e s


Yo que amé tus maremotos en un vaso,/ que guardé como un tesoro el llanto falso,/
ahora mismo pongo fuego a lo que escondo/ y me marcho mientras arde tu retrato."/ R.B.
 

Mi vida privada no tiene que ver con ningún otro. Yo no tengo problemas en hablar de mi ex, desde el menos reciente hasta aquel que intentó hacer nido con una pájara infértil. Puedo contar con una sola mano a las muchachas que he besado. Sin problema. Todo eso es mentira. Mi vida privada es de una soledad única y profunda. De una soledad de sangre. Nadie, ni yo, puedo saber qué pasa dentro de mi en mi vida privada. Puedo escuchar quizá, un silencio que disfruto, la voz de algún amigo que viene de lejos. Pero lo privado se queda en ese pozo. Cuando estoy en privado noto una mirada y me doy cuenta que mis mascotas están a la espectativa. Oigo que alguien toca a la puerta y no me muevo. Te llevo en mi pecho, siempre. Pareciera que padezco, pero no. En mi vida privada no hay nadie, nunca hubo nadie. Nadie la conoce. Sin embargo, me gusta mi vida privada, porque sólo ahí es donde te encuentro. Donde tu respiración vuelve, y naces.

10:48 AM
que conste
vuelen