Tabla sin asidero
d o l o r e s - d o r a n t e s


Yo que amé tus maremotos en un vaso,/ que guardé como un tesoro el llanto falso,/
ahora mismo pongo fuego a lo que escondo/ y me marcho mientras arde tu retrato."/ R.B.
 

Nunca me he preocupado por que mis libros crucen las fronteras. Nunca he pensado en que mi obra tiene que cruzar las fronteras. Sería un trabajo exhaustivo y descepcionante. Si ni siquiera logro que publiquen un libro mío en mi propio país, cómo voy a pretender esforzarme por que mi obra esté en otra parte. El camino de la obra es impredecible, y el escritor nada puede hacer por dirigirla. Es probable que un escritor se esfuerce para que su obra esté en el mundo entero, para que haya publicaciones de sus libros por toda america y nada le garantiza que "pasará algo". ¿Alguien imagina a Antonio Lobo Antunes esforzándose por hacer llegar sus libros a españa, por ejemplo? Sin embargo alguien leyó a Lobo Antunes y le gustó y lo contrató y lo editó y lo tradujo y, en estos momentos, gracias a ese buen gusto yo puedo leerlo. Antonio no tuvo más que escribir sus libros. Es lo único que un escritor debería hacer. Cualquier poeta puede lograr estar en todo el mundo antes de que su obra avance por sí sola, pero es absurdo pretender que por esa simple acción seremos Neruda, o Vallejo, o Julio Cortazar. Si a Gorostiza y a Velarde apenas los conocemos en nuestro país. Intentar adelantarse a la propia obra es inútil, muchachos, pierden el tiempo. Esas cosas, igual que la poesía, suceden de manera natural.

12:17 PM
que conste
vuelen