| Tabla sin asidero d o l o r e s - d o r a n t e s Yo que amé tus maremotos en un vaso,/ que guardé como un tesoro el llanto falso,/ ahora mismo pongo fuego a lo que escondo/ y me marcho mientras arde tu retrato."/ R.B. |
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Generalmente me muevo en "círculos" donde ser escritor es algo importante, donde los demás entienden, intuyen, o creen que ser escritor todavía es un oficio respetable (díficil, pero respetable). Hace unos días comenzó a escribirme una amiga en féisbuc, una amiga que conocí entre abogados, un ámbito -como en la mayoría- en el que ser escritor no tiene ninguna importancia. Tiene importancia vestir a la moda o "ascender" en escalas laborales, usar un buen perfume y mantener al margen completamente cualquier indicio de equivocación, error o debilidad personales. No quiero decir que ese mundo sea una farsa, por el contrario creo que ese mundo se sostiene -genuinamente- en los pilares de las apariencias. Por eso, cuando mi amiga me preguntó "qué ha sido de tu vida" me quedé pensando los términos en que habría yo de contestarle porque, seguramente, sólo lo dijo para iniciar una conversación y no para saber qué ha sido de mi vida. "¿Sigues con tus novela"s?" preguntó nuevamente, y su pregunta reflejaba una enorme distancia atravesada por un abismo entre ella, la literatura y yo. Me gustaría conocer exactamente lo que piensan aquellos que ven a los artistas como personas locas (en el mal sentido de la palabra). Como personas que andan "en el aire". Yo nunca he podido visualizar a un ser humano así, sea zapatero o académico o abogado o sastre. Obviamente respondí: "sí, sigo con mis novelas, aries, qué gusto saber de ti" Ella y yo compartimos la misma fecha de cumpleaños. 6:32 PM |
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