Tabla sin asidero
d o l o r e s - d o r a n t e s


Yo que amé tus maremotos en un vaso,/ que guardé como un tesoro el llanto falso,/
ahora mismo pongo fuego a lo que escondo/ y me marcho mientras arde tu retrato."/ R.B.
 

Y uno más de Poemas para niños, ya para terminar un "shot". Niño, llora para que tus papás te compren mi libro

Fosfórico
el sitio que hiela

dúctil
para el aceite
viajando por la aguja

En el brazo
la hermanita nerviosa
late

turbia de tentación
por quien respiro

10:03 AM
 

Y otro de Poemas para niños; a estos poemas los llamé "cubos con círculo musical por dentro"

Los oscuros cristales
del pensamiento

incrústalos
sobre piel de cordero

lábralos
hasta formar vitrales
(espejos)

Observa
a golpe de cincel:

encuéntrate

9:58 AM
 

Bien, celebro 10 años de la aparición de mi primer libro: Poemas para niños) que publicó El Tucán de Virginia, por lo tanto posteo uno de sus hermosos poemas aquí:

En coma
el corazón de fuego

yace

duerme
mientras el buitre ronda
las rondas de su infancia

desde la abertura
el corazón azoma:

su lumbre es-carne
es: torva

9:45 AM
 

Ayer salí con Gustavo y no sé por qué estuvimos hablando de las crísis de la edad (supongo que por mi edad). Caí en lo que siempre caigo: vivo las crísis de la edad antes de llegar a la edad, me anticipo a las crísis. Primero llega la crísis y luego la edad. Cuando la edad llega entonces me doy cuenta que realmente no tengo nada que añorar de la edad que pasó y que está a toda madre la edad, la experiencia, la seguridad y la autosuficiencia ¿? ¿entonces para qué la crísis? Soy una persona crisósa. Sólo quien vive la crísis sabe lo que es la crísis: no la crísis económica, ni la social. Sino un deseo de "soltar amarras" como dice Juan Manuel. Lo que con la edad he abandonado es esa forma fácil de dejar todo. Siempre me ha enloquecido de alegría dejar todo e irme. Siempre lo he hecho pero cada día me resulta más difícil. ¿Me estoy arraigando? Pero no se trata de dejar un lugar (nunca he querido dejar esta frontera, salvo una vez pero no sabía lo que hacía). Se trata de dejar costumbres, responsabilidades, amigos, mascotas, casa, identidad. Salir a la calle y platicar con la primera persona que salude, sin conocerla, y volver a los túneles de otros. Entrar en la vida de los desconocidos, visitar sus casas, oír su música, abrir su refrigerador. Sé que suena romántico pero nunca me he conformado con la idea de convertirme en "alguien" conforme envejezco.

9:13 AM
que conste
vuelen